sábado, 6 de febrero de 2010

Tranvía Ciudad de Cuenca




Este es un proyecto que realicé para la Politécnica de Cuenca, concretamente para la asignatura de Urbanismo. Aquí hago una breve exposición de la esencia del proyecto.

Tranvía Ciudad de Cuenca

El objetivo del estudio es dotar a la ciudad con un medio de transporte rápido, moderno, accesible y funcional, con el cual los ciudadanos conquenses y los turistas puedan desplazarse de forma cómoda.
El tranvía circulará por algunos tramos peatonales, por donde no circularán coches, o bien solo lo harán los residentes para acceder a sus plazas de garaje. Con eso se pretende dar a los peatones un mayor espacio para su esparcimiento al tiempo que ofrece la ciudad un aspecto más saludable y tranquilo, y también se pretende unir las zonas turísticas y comerciales.
Se trata de una red circular de un solo carril por donde circularán los tranvías en doble sentido cruzándose en algunas paradas especiales con doble vía.
Podríamos dividir la red en dos partes diferenciadas: una de ellas es la red circular de la que hablábamos, y otra una Lanzadera Especial al Casco Antiguo, con un tranvía que sólo cubrirá ese recorrido, evitando así alargar mucho el trayecto del tranvía de la circular.
El estudio se centra en unas zonas determinadas: la Lanzadera del Casco Antiguo, con Estación en el Puente de la Trinidad al principio y la Estación de la Anteplaza al final, con una parada intermedia en Alfonso VIII a la altura de San Felipe. Así mismo nos centramos en la Red Circular al analizar la parada de la Plaza de la Constitución y la del Campus Universitario.


Lo estudiamos más detalladamente:

Lanzadera del Casco Antiguo

Toda la zona del recorrido es de uso peatonal, pudiendo acceder con vehículo solamente los residentes del Casco Antiguo.

Estación de la Anteplaza




Está situada como su nombre indica en la anteplaza. El hecho que esté situada en ese lugar es para no romper la estética de la Plaza Mayor, que quedará libre de tráfico, a excepción, como ya he mencionado antes, de los residentes. Además, la calle de San Pedro es demasiado estrecha para este medio de transporte público.
Para acceder hasta el barrio del Castillo se usará un autobús que cubrirá solo el espacio entre la plaza mayor y el barrio del Castillo, pero sin llegar este a acceder a la Plaza Mayor.

Para de Alfonso VIII



Es una parada intermedia de la lanzadera, situada justo enfrente del aparcamiento subterráneo, y cuyo uso queda restringido a los residentes. Se ha colocado la parada a un lado para permitir el acceso de los vehículos a dicho aparcamiento.

Estación del Puente de la Trinidad




Está construida en un solar frente al puente, en esa estación tendrá parada el tranvía de la circular, enlazando con el tranvía que sube al Casco Antiguo.

Parada de la Plaza de la Constitución





Se tratará de una parada dónde habrá una doble vía para que los tranvías de la circular de doble sentido puedan cruzarse.
Tanto la Plaza como la calle Carretería serán completamente peatonales.

Parada de la Universidad

Se encuentra situada entre el Campus Universitario y el centro comercial Alcampo. Debido a que por esa zona habrá también tránsito de vehículos, se ha realizado un ramal que se desvía de la circular, y dónde al final del recorrido el tranvía cambiará de sentido hasta incorporarse de nuevo a la circular. Para la localización de la estación se ha usado parte de una superficie de una zona verde de titularidad municipal según el Catastro.
A lo largo de la circular y de la lanzadera existen otras paradas, las cuales aparecen reflejadas en el plano de la red.
Así queda configurado el Tranvía Ciudad de Cuenca que la transformará en una ciudad más limpia y respetuosa con el medio ambiente, que integrará los diferentes espacios ( turístico, universitario, residencial, etc ) que la conforman y que facilitará a los peatones el uso y disfrute de la ciudad.

viernes, 29 de enero de 2010

Chapuzas constructivas - Capítulo I

Aquí os presento algunos de los millones y millones de "arreglos" que nos encontramos en el mundo de la construcción, son tantas las chapuzas que voy a dedicarles una sección para ellas solas, así que, ¡¡allá va!! Chapuzas constructivas Capítulo I









Mucha arena y poco cemento, Haití


Artículo de EL PAIS, sobre la calidad de la edificación y su repercusión en el terremoto.


Mucha arena y poco cemento

Expertos en construcción antisísmica asesoran a los ingenieros haitianos

Con sólo mirar las calles de Puerto Príncipe dan ganas de retirar los escombros y empezar a reconstruir cuanto antes los miles de edificios derribados. Más de un millón de personas viven a la intemperie. Pero de momento tendrán que seguir esperando antes de diseñar sus nuevos hogares. El Banco Mundial y el Gobierno de Haití promovieron ayer el encuentro de expertos en construcción antisísmica provenientes de California con decenas de ingenieros y arquitectos haitianos. La reunión continuará la próxima semana y tendrá como objetivo informar a los haitianos por qué se produjo una destrucción tan masiva y qué se puede hacer para evitarla en el futuro.
Entre los asistentes se encontraban los hermanos Ronald y Evelyne Craan, ingeniero y arquitecta de 52 y 51 años, hijos a su vez de otro ingeniero de la construcción. "Lo primero que nos recomendaron", explica Ronald, "es evaluar los edificios no destruidos aunque sí afectados. Tendremos que comprobar cuáles merecen la pena ser reconstruidos y cuáles no. Eso nos llevará entre dos y seis meses. Y hasta que no se concluya bien la primera fase no podremos emprender la segunda, que consistirá en reparar y reforzar algunos bloques y demoler otros. La etapa final será reconstruir la ciudad. Y eso va a ser muy complicado, porque antes de poner un ladrillo en cualquier terreno habrá que delimitar muy bien hasta dónde llegaba la propiedad de cada uno. Me temo que habrá litigios".
Para no repetir los errores que llevaron a tanta destrucción habrá que averiguar con exactitud cuáles fueron esos errores. Hasta el momento se ha hablado mucho sobre la composición del hormigón: demasiada arena y poco cemento. Pero los hermanos Craan niegan tal cosa. "Ha habido edificios que quedaron intactos al lado de otros pulverizados", indica la arquitecta. Y los materiales eran los mismos. "En Haití tenemos un buen laboratorio de ingeniería, tenemos buenos ingenieros, buenos arquitectos, buenos capataces, buenos materiales y buena arena para construir. ¿Qué falló entonces? Pues, por un lado, que no tenemos ninguna norma antisísmica, porque el último terremoto potente lo sufrimos en 1843; y, por otro, que, como somos un país pobre, no contamos con una buena política de supervisión. Aquí cada uno se cree ingeniero y arquitecto", concluye Evelyne Craan.
"A veces el ingeniero calculó bien la resistencia de los materiales, el arquitecto diseñó bien la planta de la casa, pero llegó el capataz y se ahorró lo que pudo en materiales y en tiempo de construcción. Y en otros casos se ha añadido altura a edificios que fueron diseñados para soportar sólo el peso de dos pisos. Y nadie supervisó la obra".
Los hermanos Craan explican que hay un tipo de temblor que lo origina el movimiento horizontal de las placas tectónicas. Con ellos la destrucción se produce mediante el balanceo de los edificios; otros temblores se desencadenan por el movimiento vertical del suelo, que provoca golpes en los bajos de las casas como si se tratara de una inmensa taladradora. "En el caso de Haití confluyeron los dos tipos de movimientos tectónicos. O sea, hubo balanceo y taladro. Por eso hay tantos edificios ladeados y al mismo tiempo tantos suelos hundidos. Algunas columnas se han clavado en el techo de las casas como si fueran puntillas".
Además de todo lo anterior, es necesario conocer un detalle: "En Haití hay dos tipos de ladrillos: los que se hacen en fábricas y los hechos a mano. Estos últimos son mucho más baratos, pero absorben peor los golpes. En cuanto tengamos una normativa antisísmica, el panorama cambiará. Resistiremos temblores de hasta 8,5 en la escala Richter", señala el ingeniero Craan.